¿Qué empuja a los franceses a emigrar al extranjero?

Ce qui pousse les Français à déménager à l’étranger

Cada año, más de 270.000 franceses deciden establecerse en un nuevo país.

Ir al extranjero es una aventura maravillosa, enriquecedora e inolvidable.

Pero cuando no conoces a ningún trotamundos a tu alrededor, no siempre es fácil tomar la audaz decisión de dejarlo todo atrás para explorar otro continente.

La experiencia de viajar al extranjero

Viajar significa realizar cosas que Francia no siempre puede ofrecer.

Libérate del círculo de amigos, de tu familia, de tu entorno profesional para probar la aventura en otro lugar. Sin prejuicios, encuéntrate a ti mismo y esfuérzate por convertirte en una nueva versión de ti mismo.

Ábrete a diferentes oportunidades para romper con una rutina diaria que a veces puede pesar mucho, o peor aún, impedirnos lograr cosas que nos importan a nosotros y a los demás.

Los hábitos de una vida ordenada pueden volvernos indiferentes a la belleza de lo que nos rodea. Otro lugar es sinónimo de una segunda oportunidad para descubrir que la vida que nos hemos construido sólo representa una ínfima parte de las experiencias que la vida nos ofrece.

Ve y conoce otras culturas, otras personas, otro estado de ánimo. Porque viajar al extranjero también significa tomar la decisión de explorar un universo desconocido, algo imposible de hacer si optamos por quedarnos en nuestra zona de confort.

La necesidad de poseer es sustituida por el deseo de recuperar el tiempo, el nuestro.

3 razones para decidir mudarte al extranjero

Ya sea que quieras ir al extranjero por un año o más, trabajar o estudiar allí, aprender inglés o español, visitarlo o establecerte allí permanentemente, existen buenas razones para dar el paso.

Se suele decir que cuando dejas todo para vivir en el extranjero , te llevas contigo los motivos por los que tomaste esta decisión. Por eso, antes de hacer las maletas y señalar con el dedo al mundo para definir su futuro destino, será importante hacerse las preguntas adecuadas y enumerar los argumentos que justifiquen su decisión. Aquí hay 3:

  1. Sal de tu zona de confort

Los expatriados lo saben bien: establecerse en el extranjero puede resultar abrumador de una forma u otra. Tenemos que reaprender todo, hasta las cosas más básicas como saber saludar o dar cambio en una moneda diferente a la nuestra. Esto puede parecer anecdótico y, sin embargo, aunque tu plan sea irte al extranjero durante 6 meses, la ruptura con tus referentes habituales será total.

Esta es una buena manera de desafiarte a ti mismo y conocerte mejor. Conoce tus límites, en primer lugar, para poder juzgar lo que te es aceptable o no, y en segundo lugar, para emprender un viaje interior para explotar todo tu potencial.

  1. Desarrolla tu CV

Una mudanza al extranjero puede hacerte pensar en una decisión sin retorno posible. Por supuesto, la expatriación puede dar miedo y, sin embargo, el número de franceses que se van a otro país se ha más que duplicado en 10 años.

Es evidente que la decisión tiene graves consecuencias, pero dar marcha atrás al cabo de unos años o incluso de unos meses no es misión imposible, sino todo lo contrario.

Ir a trabajar al extranjero también aporta muchas ventajas, sobre todo en lo que respecta al currículum vitae. La experiencia fuera de fronteras demuestra grandes habilidades para los reclutadores que estarán ansiosos por aprovecharla para su empresa. La asunción de riesgos, por ejemplo, es una habilidad que se valora del mismo modo que la capacidad de comprender y hablar varios idiomas.

Sin embargo, es necesario matizar este punto. Obviamente, tendrás que trabajar en el mismo sector que el puesto que se cubrirá en Francia para poder demostrar tu experiencia profesional al otro lado del mundo.

  1. Construyendo recuerdos

Si el metro, el trabajo y el sueño te agotan, mudarte a otro país te ayudará a reencantar tu vida diaria. Muy pocas personas que han decidido estudiar en el extranjero o trabajar en otro continente se han arrepentido de su elección.

El esfuerzo económico y emocional contará mucho en el éxito de tu viaje. Bajada de sueldo, distanciamiento familiar... varias cuestiones pueden provocar estrés y hacer que se pierda el placer de descubrir una nueva región. Pero una vez aceptado, las desventajas rápidamente serán reemplazadas por todos los beneficios de estar lejos de su país de origen.

Las experiencias acumuladas quedarán grabadas para siempre para apoyarte en tu desarrollo y tu apertura de mente.

Vivir en el extranjero para ampliar tu círculo social

Las cosas de la vida hacen que, a partir de cierta edad, el número de amigos íntimos baje considerablemente. Como prueba de ello, una encuesta nos muestra que los jóvenes de 15 a 24 años dicen tener entre 7 y 9 amigos, mientras que los mayores de 60 años tienen en promedio entre 3 y 5.

Nuestro ritmo diario no siempre nos permite mantener buenas relaciones a largo plazo. Mientras que, por el contrario, hacer amigos mientras se viaja es bastante fácil para quien se da los medios.

La razón es simple: en el extranjero necesitamos ayuda.

Los expatriados intentarán, por ejemplo, acercarse a un grupo de franceses que viven en el país. La oportunidad de construir nuevas relaciones y hacer crecer su círculo de amigos.


Cada persona tiene objetivos y estilos de vida diametralmente opuestos. Por tanto, existen tantas razones para viajar al extranjero como personas. Pero si quieres experimentar algo diferente y vivir una vida fuera de lo común, viajar puede ser una herramienta ideal para ayudarte a reinventar tu vida diaria.

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